Indispensable o codiciado, fetiche o un simple complemento, símbolo de poder adquisitivo o de elegancia, el zapato ha sido durante siglos el protagonista de numerosas historias.
A todos nos viene a la memoria el zapato de cristal de la Cenicienta, un símbolo infantil de romanticismo que queda grabado a fuego en nuestros recuerdos y al que evocamos cuando pensamos que los príncipes azules existen. Y cuando crecemos, los zapatos siguen siendo un referente femenino, la industria de la moda nos hace adictas a ellos, y desde Holliwood nos muestran como un anillo puede ser sustituido por un Manolo Blahnik, de color azul ¿casualidad?
Diseñadores famosos imitan modelos tan míticos como los de María Antonieta; tan mágicos como los de Doroty en el Mago de Hoz; o tan eróticos como los de Marilyn Monroe en La Tentación Vive Arriba.
Zapatos, ese complemento que nos hace sentir que andamos a 10 centímetros del suelo, casi como en una nube. Zapatos, que colman nuestros armarios y nos emboban cuando paseando por un céntrica calle y los vemos en un escaparate. Zapatos: planos, altos, elegantes, codiciados, eróticos, mágicos, tradicionales o auténticos. Un mundo enorme en el que no es oro todo lo que reluce.
En este blog habrá moda pero también se os descubrirá lo que hay detrás de ese mundo, los entresijos de la fabricación, la forma de diseñar el calzado, las personas reales que trabajan en crearlos. Una forma de demostrar que la moda y la crítica social no están reñidas. Comenzamos.

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